Cómo prevenir los trastornos de verano

0 comentarios

Y 10 remedios naturales de urgencia.

Broncearse al sol, nadar en el mar, hacer picnic con los amigos, tomar fotos de paisajes espectaculares... todo lo que se refiere al verano y a las vacaciones suena muy bien, pero en el mejor de los momentos estamos en riesgo de sufrir un trastorno que signifique un borrón en medio de las semanas más esperadas del año. Para evitarlo, conviene tomar medidas preventivas o reaccionar a tiempo para que el problema no se complique.

 1  Cistitis
Casi una de cada dos mujeres sufre un episodio de cistitis durante el verano. Lo usual es que sea causada por bacterias E.coli, virus u hongos y se ve favorecida por la ropa húmeda y ajustada. La probabilidad de sufrir la infección aumenta si se tiene un sistema inmunitario debilitado como consecuencia de una alimentación deficiente o de falta de descanso.
Prevención: Los arándanos rojos evitan que las bacterias aniden en los tejidos del sistema urinario gracias a las proantocianidinas que le dan color. Se pueden tomar preventivamente cápsulas (en farmacias y herbodietéticas), beber el zumo o desayunar tostadas con mermelada de arándano rojo no azucarada.
Ir al médico: Los síntomas son escozor al orinar y visitas frecuentes al baño. Cuando aparecen es necesario ir al médico para seguir un tratamiento antibiótico.

 

 2  Diarrea
Al viajar a otros países se entra en contacto con bacterias a las que el cuerpo no está acostumbrado y se puede desencadenar una crisis de adaptación. En muchos casos, síntomas como diarrea, dolores abdominales, náuseas e hinchazón son causados por bacterias que se encuentran en los alimentos frescos, el agua e incluso en los pomos de las puertas o los botones de los ascensores. 
Prevención: Si se prevé viajar a un país donde uno de cada dos turistas cae durante unos días bajo los efectos de la diarrea del viajero, conviene hacerlo con unas cápsulas de probióticos en el bolso de mano. Estas pastillas están formadas por millones de bacterias vivas que pueden evitar el desequilibrio de la flora intestinal o hacer que los síntomas sean leves.
Ir al médico: Si la diarrea persiste más de tres días o se tiene fiebre es imprescindible ponerse bajo el control del médico.

 3  Pie de atleta
En los meses veraniegos, los hongos están de temporada alta. Tras una visita a la piscina o la playa, la humedad que queda en los pies y el calor facilita que los hongos puedan reproducirse. El síntoma más común es la piel agrietada, en escamas y que se desprende entre los dedos de los pies. También se puede presentar en los talones, las palmas de las manos y entre los dedos.
Prevención: Sécate los pies al salir de la piscina, sobre todo entre los dedos, y camina siempre con calzados de materiales naturales. Es recomendable alternar los zapatos cada día, de manera que se puedan secar por completo. Si has sufrido alguna vez este trastorno, puedes prevenirlo aplicándote talco.
Ir al médico:  Si pie está hinchado y caliente al tacto, especialmente si tiene líneas rojas, ya que son signos de infección bacteriana. También hay que pasar por la consulta si los síntomas no desaparecen al cabo de 4 semanas de tratamientos con cuidados personales, o las uñas se engrosan, se decoloran o se vuelven frágiles..

 4   Conjuntivitis
En verano, son más frecuentes las conjutivitis. La razón es que el aire seco y cargado de partículas en suspensión lleva hasta los ojos virus, bacterias y agentes alergénicos.
Prevención: La principal medida preventiva consiste en lavarse las manos a menudo y en utilizar toallas limpias y secas. Si llegas a sufrir el problema, debes limpiarte las lagañas con un algodón húmedo y lavarte los ojos muy a menudo con suero fisiológico.
Ir al médico: Si dura más de 7 días o las molestias no son llevaderas.

 5  Mareo durante los viajes
Las carreteras llenas de curvas, las turbulencias, ascensos y descensos en los aviones o los vaivenes de las rutas en barco desconciertan el sentido del equilibrio. La cinetosis —así se llama el trastorno— produce sensación de mareo y sudores fríos, que pueden conducir a vértigo, náusea y vómitos.
Para protegerse: Acomodarse en los asientos delanteros de los automóviles o en los situados cerca de las alas del avión puede reducir el riesgo. Mantener la vista fija en el horizonte, en lugar de intentar leer o ver algo dentro del vehículo, también puede ayudar. Por otra parte, dos o tres semanas antes de empezar las vacaciones, toma 2 o 3 tazas diarias de la infusión hecha con 7 a 10 finas rodajas de jengibre en 200 ml de agua. Déjala reposar de 3 a 5 minutos, filtra y añade un poco de zumo de limón y miel.
Ir al médico: Si el malestar no desaparece poco después de poner el pie en tierra.

 6  Lipotimia
En verano la presión arterial tiende a reducirse porque el calor dilata los vasos sanguíneos. Si a esto se suma que también aumenta la pérdida de líquido, resulta que las probabilidades de sufrir una lipotimia se multiplican. La lipotimia o síncope se debe a que se reduce la llegada de sangre al cerebro y no suele durar más de dos minutos. No tiene consecuencias, pero el susto para uno mismo y para las personas que nos rodean puede ser grande.
Prevención: Hay que evitar permanecer durante horas expuestos al sol de pie y sin beber. En verano siempre debe acompañarnos una botellita de agua y un sombrero. Por otra parte, conviene entrenar el sistema circulatorio, haciendo ejercicio físico moderado, como caminar, nadar o montar en bicicleta.
Ir al médico: Para atender a una persona que se ha desmayado, hay que mantenerla acostada con las piernas elevadas por encima del nivel del corazón durante al menos 10 a 15 minutos, preferiblemente en un espacio fresco y calmado. Hay que llamar a urgencias si no ha recuperado el conocimiento en un par de minutos, si está embarazada o tiene más de 50 años. Cuando el desmayo está acompañado de otros síntomas, como molestia en el pecho, palpitaciones, problemas de visión o dificultades de movimiento, hay que acudir a un hospital con urgencia.

 7  Alergia al sol
La aparición de granos en zonas expuestas al sol, como la cara, el escote, los codos y detrás de las rodillas, es un motivo de consulta relativamente frecuente. Estos brotes suelen aparecer con las primeras exposiciones al sol y a medida que avanza el verano desaparecen.
Prevención: si la hemos sufrido otros años, se puede prevenir aumentando el consumo de alimentos ricos en betacaroteno, como zanahorias y albaricoques, desde el mes de mayo. Por otra parte, el tiempo de exposición al sol se debe aumentar gradualmente, siempre con la protección de cremas solares, a ser posible de composición natural (filtros físicos en lugar de químicos).
Ir al médico: si el picor se hace difícil de soportar. 

9 remedios de urgencia

 1  Quemaduras solares. Nunca debiera producirse, pero si nos hemos descuidado, podemos aplicar gel puro de aloe vera, que puede encontrarse en herbodietéticas y farmacias. 

 2  Evitar los mosquitos. Existen pulverizadores naturales y eficaces a base de citronela. Las velas que incluyen esta sustancia pueden ayudarnos a cenar sin la compañía de los mosquitos. Si ya te han picado. Mezcla bicarbonato sódico con un poco de agua hasta formar una pasta y aplícala sobre la inflamación (ver 8 repelentes naturales de mosquitos).

 3  Oído de nadador. La otitis externa puede aparecer como consecuencia de infecciones leves contraídas en la piscina o el mar. Aplícate unas gotas de mezcla de vinagre blanco y alcohol isopropílico (siempre que el oído no supure).

 4  Picadura de medusa. También te será útil el vinagre (¡que nunca te falte en la bolsa de playa!). Después de aplicar el vinagre puedes utilizar el canto de DNI para arrastrar y extraer restos de tentáculos.

 5  Pez araña. Está en la orilla y apenas se le ve. La picadura produce un dolor muy intenso durante 20 minutos. Hay que aplicar agua bien caliente (que no queme).

 6  Golpes. En verano jugamos con más alegría y nos exponemos a más riesgos, de manera que a veces sufrimos golpes. Para calmar y reducir la inflamación ponte crema de arnica.

 7  Ampollas. Las caminatas pueden provocar molestas ampollas que nos impidan dar un paso más. Pon un poco de gel puro de aloe vera (sin alcohol) y cúbrela con una venda.

 8  Arañazos. Lava bien la herida y si no tienes desinfectante a mano, aplica un poco de miel, que acelera la curación. No hace falta que te pongas una tirita.

 9  Insomnio. El calor y la agitación puede hacer que te desveles. En la cena toma de postre un batido de leche y plátano. Luego toma una infusión de tila, melisa y hierbaluisa.