La contaminación atmosférica provoca bajo peso de los bebés al nacer

6.2.2013
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Es la conclusión del mayor estudio de investigación de este tipo realizado en el mundo, en el que ha participado el CREAL de Barcelona y ha contado con el análisis de más de tres millones de nacimientos de nueve países de América del Norte, América del Sur, Europa, Asia y Australia.

Las principales fuentes de contaminación son los vehículos, la calefacción y las plantas generadoras de energía. 

123RF

Las madres que están expuestas a la contaminación del aire por partículas finas que emiten, por ejemplo, los vehículos, la calefacción y las plantas generadoras de energía, son significativamente más propensas a tener hijos con un bajo peso al nacer (menos de 2,5 kg). Así lo afirma un estudio internacional cuyos autores principales son los doctores Payam Dadvand y Mark Nieuwenhuijsen, investigadores del CREAL (Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental) de Barcelona.

El estudio, el más grande de su tipo jamás realizado en el mundo, analizó los datos recopilados de más de tres millones de nacimientos de 14 centros  de nueve países de América del Norte, América del Sur, Europa, Asia y Australia. Los investigadores han concluido que en los lugares con mayor tasa de contaminación, más elevada es la tasa de bebés con un bajo peso al nacer.

 

“El bajo peso al nacer está asociado con consecuencias graves para la salud, incluyendo un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad perinatal y problemas crónicos de salud en la edad adulta”, según señala Payam Dadvand, primer autor del artículo. El estudio, dirigido por Tracey Woodruff J., investigadora de la Universidad de California (Estados Unidos), y Jennifer Parker, del Centro Nacional de Estadísticas de Salud (Estados Unidos), señala que lo realmente significativo es que estos son los niveles de contaminación del aire a la que suele prácticamente toda la población del mundo estar expuesta. 

La contaminación por partículas se mide en tamaño (micras) y peso por volumen de aire (microgramos por metro cúbico). En los Estados Unidos, las regulaciones federales requieren que no se superen los 12,0 microgramos por metro cúbico (µg/m3) de partículas de tamaño inferior a 2,5 micras anualmente. En la Unión Europea, el límite es de 25 microgramos por metro cúbico (µg/m3), y las agencias reguladoras se están debatiendo sobre ello. "Este estudio llega en el momento adecuado para llevar el asunto a la atención de los políticos", remarca el Dr. Mark Nieuwenhuijsen.

El estudio ha sido financiado con fondos de la Agencia de Protección Ambiental y el Instituto Nacional de Ciencias del Medio Ambiente de los Estados Unidos, el Fondo Wellcome del Reino Unido, y el Ministerio de Ciencia e Innovación de España. Su publicación coincide con la celebración en 2013 del ‘Año del Aire’ organizado por la Comisión Europea.