Mientras el ministro Soria se ocupaba en ocultar sus empresas en Panamá, España perdía el tren de la energía solar

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En 2015 la inversión solar en el mundo aumentó un 26% y alcanzó los 160.000 millones de dólares.

China e India se pondrán a la cabeza de la potencia solar instalada. 

Inversores españoles construyen en México y Marruecos. 

Mientras en España los huertos solares se arruinan, y los "expertos" y los políticos al servicio de las energías fósiles y la nuclear afirman que la fotovoltaica no es rentable, en los países en desarrollo se multiplican las centrales fotovoltaicas con capacidad para vender su energía más barata que la procedente del carbón o del gas. La empresa española Fluitechnik, por ejemplo, ha alquilado por 50 años un terreno de 50 hectáreas en el estado mexicano de Coahuila para construir un parque con 87.000 paneles fotovoltaicos que venderá su energía a 40 dólares el megawatio/hora, sin subvenciones. Más cerca, en Marruecos, se está construyendo la que será la mayor central térmica solar del mundo: la megaplanta de Noor, levantada por las empresas españolas Acciona, Sener, TSK y Aries. 

En 2015 se invirtieron en el mundo 161.000 millones de dólares en energía solar, más que en gas, y en carbón y la potencia instalada se incrementó en un 26%, según informa The Economist. Las inversiones solares ya no son una exclusiva, un lujo, de los países ricos. Son el presente y el futuro en países como Chile o China, donde se construyen gigantescos huertos solares. En el primer semestre de este año China terminará la construcción de un parque solar en el desierto del Gobi con una potencia instalada de 12 GW. En los próximos cuatro años, sumará 100 gigawatios a su potencia solar, e India persigue el mismo objetivo en dos años más. 

 

El descenso de los precios de los paneles fotovoltaicos, que se fabrican casi exclusivamente en China, explica semejante expansión: el precio se ha reducido un 80% en cinco años.