Barcelona es oficialmente la primera ciudad amiga de los vegetarianos y de los veganos

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El gobierno municipal de Ada Colau la ha declarado "ciudad amiga de la cultura vegana y vegetariana".

Se creará una guía "BCN Veg Point" con los comercios veganos o vegetarianos de la ciudad. 

Barcelona ya es "Veg Friendly". El gobierno municipal de Ada Colau la ha declarado "ciudad amiga de la cultura vegana y vegetariana", lo que implicará medidas concretas para fomentar y difundir hábitos sanos, sostenibles y justos entre la población. Una de estas medidas es la creación de "BCN Veg Point", una campaña permanente de información y encuentro de emprendedores, ONGs, consumidores e inversores con el objetivo de favorecer el pequeño y mediano comercio local, vegano o vegetariano.

Además publicará una guía vegetariana de la ciudad en formato impreso y digital, impulsará una aplicación móvil para informar a los vecinos y a los turistas de esas opciones, y se adherirá a la campaña "Lunes sin carne". 

 

La iniciativa fue aprobada el martes 22 de marzo con los votos de Esquerra Republicana de Catalunya, Barcelona en Comú, PSC, Convergència y Unió, y CUP. PP y Ciutadans se abstuvieron. Pero no habría habido decisión política sin el activismo constante de la Asociación Animalista Libera! y de la Fundación Franz Weber. De hecho, el portavoz de "BCN Veg Friendly" es el activista Leonardo Anselmi que se ha propuesto contagiar a otras ciudades: "nos ponemos en disposición de asesorar a todos los ayuntamientos que quieran hacerlo”. 

En la decisión barcelonesa han pesado tanto el interés por promocionarse como destino turístico entre la comunidad vegetariana internacional como los argumentos medioambientales: la ganadería es la industria más contaminante del planeta y la que más contribuye a la desigualdad en el reparto de alimentos, por la cantidad de recursos necesarios para alimentar a los animales que después son convertidos en carne. El 70% del suelo agrícola del planeta se destina a cultivar alimentos para ganado, lo cual implica un derroche de agua y de cultivos intolerable en un mundo donde miles de millones de personas pasan hambre.

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