La “convivencia” ecológica

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El proyecto de “cohousing” Entrepatios rompe moldes ante el cambio climático

En Entrepatios, el cambio de mentalidad empieza por el tejado. “Normalmente el ático se reserva para el vecino más rico y privilegiado”, explica el arquitecto Iñaki Alonso. “Aquí hemos decidido convertirlo en un espacio para la comunidad, con una cocina de uso compartido, con espacios de coworking y con una amplísima terraza abierta para todos… Y con espacio suficiente para las placas solares de 30 kilovatios que abastecerán la mitad de las necesidades energéticas del edificio”.

Desde la incomparable terraza de Entrepatios se otea a lo lejos el Pirulí y se siente muy cerca el Parque Lineal del Manzanares. Estamos en Usera, orientados hacia el sur, en este edificio de diseño bioclimático, construido principalmente con madera, usando aislamientos de reciclado textil y siguiendo los principios de “passivhaus” para la máxima eficiencia energética.
Quince años ha tardado en cuajar este sueño de 17 viviendas, en cooperativa y bajo la modalidad de “derecho de uso”, que aspira a crear otra manera de “convivir” en la periferia de Madrid. “Ha sido una larga lucha hasta lograr hacer las cosas de un modo diferente y concebir un tipo de vivienda más respetuosa con el medio ambiente, y también más coherente con los valores sociales de quienes nos diponemos a habitarla”, asegura Iñaki Alonso, al frente del estudio sAtt Arquitectura Abierta, que se ha sumado como un vecino más al proyecto.

 

 

 

 

 

 

 

Antes de acabar incluso la construcción (las casas se entregan en febrero del 2020), Entrepatios ha recibido el Premio Europea de Vivienda Cooperativa 2019. Una delegación de la COP25 ha visitado las obras como el ejemplo más palpitante de construcción en tiempos de crisis climática y el proyecto más innovador es toda España (junto al precedente de La Borda en Barcelona).

Entrepatios ha sido de hecho el embrión de Distrito Natural, el ecosistema de coviviendas ecológicas de “cero emisiones” que aspira a constuir 10 proyectos en la periferia de Madrid, con Villaverde recogiendo el testigo en el 2020. “La experiencia acumulada nos va permitir culminar los proyectos en poco más de dos años, entre permisos y construcción”, advierte Iñaki Alonso. “Hemos demostrado que otra manera de construir y convivir es posible”.

“Lo que queremos es crear un modelo de vivienda ajustada los tiempos en que vivimos y apoyado en tres pilares: el ambiental, el social y el económico”, sostiene Iñaki Alonso, mientras recorre los pasillos exteriores al estilo corrala que facilitarán la relación entre los vecinos y el crecimiento de una cubierta vegetal con jardineras y celosías.

La economía de triple balance y el modelo circular, de total reaprovechamiento de los recursos, son otros de los principios que inspiran Entrepatios, donde se ha utilizado una herramienta innovadora, el Ecómetro, para calcular el impacto del edificio en su ciclo de vida.

“Hemos logrado reducir el impacto del edificio sobre el cambio climático un 39% sobre un bloque de ladrillo y hormigón de las mismas características”, asegura el arquitecto. “El consumo de energía es notablemente inferior: la factura de la luz va ser de 20 a 25 euros por vecino”.

Pero el secreto mejor guardado de Entrepatios Las Carolinas está precisamente el proceso de construcción: el edificio cuenta con una estructura de hormigón armado en el sótano y un forjado en la planta baja para completar el resto de alturas. Pero se trata básicamente de una casa de madera (contralaminada), lo cual ha reducido notablemente el peso y la huella ecológica.

“Y eso por no hablar de cómo se ha simplificado el proceso productivo, armando básicamente el edificio como un mecano y sin necesidad de tener a los encofradores trabajando de principio a fin”, agrega Iñaki Alonso, que pone también el énfasis en la innovadora parte económica.

“Queremos demostrar que, frente a la especulación, hay otra manera de acceder a la vivienda en la ciudad”, asegura el arquitecto. “Para ello conectamos a una comunidad de inversores de impacto con una comunidad de vecinos concienciados”.

Más allá de las opciones antitéticas de comprar o alquilar, Entrepatios funcionará en régimen de “cesión de uso”. La noción de cooperativa ecosocial introduce elementos del “procomún” y supone una implicación más directa y participativa de los vecinos.

“El pánico a las reuniones de la comunidad de vecinos desaparece en cuanto descubrimos que es posible vivir de otra manera, compartiendo espacios y usos”, recalca Iñaki Alonso desde la terraza colectiva de Entrepatios. “Entre la burbuja individualista en la que vivimos hoy en día y la vieja noción de la comuna, hay otros modelos de convivencia, más acordes con estos tiempos de crisis climática. El coworking fue una revolución cuando empezó a implantarse hace poco más de ocho años. En la próxima década se va a hablar mucho del “coliving”. Aunque para llegar hasta allí va a hacer falta un cambio de mentalidad”.

 

 

 

 

 

 

 

La descarbonización de la arquitectura, edificios CO2NULO

por Iñaki Alonso

Desde el ECOMETRO proponemos un sello que certifique los edificios, reformas o rehabilitaciones que actúan de una manera contundente para la mitigación del Cambio Climático y apoyen una descarbonización de la arquitectura y los denominamos EDIFICIOS CO2NULO.

La directiva europea  2010/31 plantea edificios de muy bajo consumo hasta considerarlos EDIFICIOS DE ENERGÍA CASI NUL. Esta directiva se está trasladando a normativas nacionales que van a definir edificios de cada vez menor consumo energético. Esta normativa sigue la estela del estándar más exigente hasta ahora que es el PASSIVHAUS. Una vez que consigamos hacer edificios que gasten la menor energía posible tendremos tres retos todavía pendientes de cara al cambio climático, que la energía gastada por el edificio sea renovable en su totalidad, rebajar el coste ambiental en la construcción del edificio y compensar las emisiones de todo el proceso de construcción del edificio.

Antes, el coste energético y por tanto emisiones de CO2 del proceso de construcción de un edificio era poco significante con respecto a lo que gastaba en su uso, podemos ver estudios que hablan de un 20% en la construcción y un 80%  en el uso, por esta razón era prioritario bajar los consumos de energía de un edificio, razón por la cual las normativas son cada vez más exigentes, esperamos un nuevo CTE con el HEB de energía revisado y cada vez más exigente, y la traslación de la directiva de Edificios de Energía Casi Nula y esto en solo 40 años que apareció aquella primera normativa CT-79 que exigía aislamiento y un tratamiento energético de la envolvente del edificio. Los próximos pasos serán para bajar la energía gris embebida en el proceso de construcción y aumentar la reciclabilidad de los materiales a través de sistemas industrializados que favorezcan una economía circular.

El Cambio Climático es un gran problema para la humanidad y con toda seguridad el rey de los impactos en esta selva descontrolada de impactos al medioambiente. Con esta certificación le vamos a dar un papel principal pero que sea el impacto que necesita mayor atención no resta que sigamos teniendo una visión general y compleja de nuestra relación con el medioambiente y sigamos pendientes de elementos tan importantes como la pérdida de biodiversidad, la capa de ozono, o la contaminación química entre otras categorías de impacto.

El cambio climático es el elemento que debería definir nuestras economías en un futuro inminente. Es el momento de poner atención a la excesiva carbonización de nuestras ciudades y de nuestros edificios y para ello proponemos una estrategia para la descarbonización de la arquitectura a través de las siguientes medidas:

-Cálculo de la Huella de Carbono de la construcción del edificio,

-Compensación del Carbono a través de los proyectos de compensación de CO2 homologados con empresas como ALLCOT o ECODES

-Electrificación del edificio, con esta medida evitamos cualquier sistema de combustión en el uso del edificio y por lo tanto sus emisiones de gases contaminantes.

-Energías 100% renovables o bien porque producimos in situ o porque tenemos contrato con una comercializadora de energías renovables que nos proporcione un certificado de cero emisiones de CO2.

Estas cuatro medidas convertirían a un edificio en un ejemplo de arquitectura para la mitigación del cambio climático y lo consideraríamos un edificio, reforma o rehabilitación CO2NULO.

La certificación es una ECOETIQUETA TIPO II según la regulación de las ECOETIQUETAS europeas pero depende de una ecoetiqueta tipo III para el cálculo de la huella de carbono según metodología de ACV. En un futuro próximo los edificios se tienen que adaptar a las exigencias de la sociedad y del planeta para no se el nicho de contaminación que representan ahora en las ciudades.

 

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Un post muy interesante. Debemos estar concienciados ante el cambio climático y diseñar edificios sostenibles.

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