16 meses de cárcel por protestar contra el “fracking” en Gran Bretaña

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Se les acusa de “alteración del orden público” durante una protesta contra unas prospecciones.

Tres activistas ambientales, Simon Rosoce Blevins (26 años), Richard Roberts (36) y Richard Louizou (31), han sido condenados a penas de 16 y 15 meses de cárcel por “alteración del orden público” durante una protesta contra unas prospecciones de “fracking” entre Preston y Blackpool, en una sentencia sin precedentes en Reino Unido que ha provocado una respuesta masiva en los grupos ecologistas.

John McDonnell, portavoz del Partido Laborista para asuntos económicos, ha pedido al Gobierno de Theresa May que intervenga en el caso y ha condenado el encarcelamiento de los ecologistas como “inaceptable en una sociedad supuestamente democrática y civilizada”.

 

Más de mil académicos han firmado una carta de apoyo a los activistas, mientras que el grupo de los Verdes europeos ha expresado su “solidaridad” con los manifestantes en el Parlamento de Estrasburgo. Greenpeace y Amigos de la Tierra han condenado las sentencias como “severas y desproporcionadas”.

Un portavoz de la Fiscalía británica ha defendido sin embargo la dureza de la sentencia con un escueto comunicado: “Después de repasar la documentación facilitada por la policía de Lancashire, hemos llegado a la conslusión de que existe suficiente evidencia, en el nombre del interés público, para pedir el procesamiento de los acusados”.

La sentencia “ejemplar” se produce pocos días antes de que la compañía Cuadrilla inicie la prospección en los pozos de gas pizarra -por el controvertido del “fracking” o fractura hidráulica- en Preston New Road, al cabo de dos años de retrasos por las protestas y las acciones judiciales. Un fallo de última hora de un alto tribunal ha demorado el arranque de las obras hasta el próximo miércoles.

Más de 300 personas han sido detenidas en los últimos meses por las protestas contra los pozos de Cuadrilla. Los tres acusados participaron en un acto de boicoteo de las obras el pasado 25 de julio del 2017 y llegaron a subrise a las cabinas de los camiones de la compañía. Un cuarto activista, Julian Brock, de 47 años, fue condenado a 12 meses de sentencia atenuada tras reconocerse “culpable” de alteración del orden público. Otros manifestantes lanzaron mantas, alimentos y agua contra los camiones para detener su marcha.

Kirsty Brimelow, abogada especializada en derechos humanos internacionales en el Doughty Chambers, anunció la presentación de un último recurso al tribunal de apelación para intentar dejar sin efecto la sentencia: “Al menos en este país contamos con esa opción. Nuestros argumentos son los mismos que durante el juicio: es una decisión equivocada encarcelar a manifestantes pacíficos”.

Las protestas callejeras y las acciones legales han logrado retrasar la expasión del “fracking” en el Reino Unido. Tras una moratoria inicial por los supuestos vínculos de la fractura hidráulica con pequeños movimientos sísmicos y con la contaminación de acuíferos, el ex premier David Cameron dio luz verde a la controvertida práctica que puede afectar al 64% de la campiña inglesa.

Theresa May decidió darle un nuevo impulso tras su llegada a Downing Street. De hecho, las prospecciones de dos pozos en Preston New Road han sido posibles por la intervención directa del Gobierno y pese a la oposición inicial de las autoridades locales de Lancashire.

 

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