“Ayuda a las abejas con flores autóctonas en ventanas y jardines”

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Hablamos sobre el peligroso declive de las abejas con Ignasi Bartomeus, investigador del CSIC y experto en polinizadores.

Una de cada diez especies de abejas está en peligro de extinción en Europa, según un informe de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN). Los apicultores denuncian la alta mortandad continuada en sus colmenas, que en España sería de más del 20%, y en otros países europeos, del 30 al 35 %. Apicultores estadounidenses dan testimonio de una pérdida del 90% en sus colmenas.

Ignasi Bartomeus, investigador del CSIC.

En 2015 las abejas se colaron en las búsquedas más populares de Google en España: la pregunta “¿Qué pasaría si no hubiera abejas?” está entre las diez más buscadas durante el año pasado, recuerdan desde Greenpeace, que con su campaña #SOSAbejas pusieron el foco sobre estos pequeños pero importantísimos insectos polinizadores.

 

La pérdida continuada de sus poblaciones es un enorme reto para la humanidad: la biodiversidad, nuestra alimentación e incluso la economía se verían seriamente dañadas. En Europa, el 84% de las 264 especies de cultivo y 4.000 variedades vegetales existen gracias a la polinización por insectos, y algunos cultivos como la manzanas, los calabacines o los melocotones son totalmente inviables sin ella, añaden desde Greenpeace.

Para conocer más a fondo las amenazas a las que se enfrentan las abejas y para aprender cómo ayudarlas, hablamos con Ignasi Bartomeus, investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), que ha participado en estudios internacionales sobre polinizadores.

¿Qué cifras sabemos sobre el declive de las abejas, tanto domésticas como silvestres?
Como bien dices, hay dos problemas. Por un lado, las abejas de la miel están sufriendo tasas de mortalidad sin precedentes, sobre todo en algunas partes de Estados Unidos. Sin embargo, al ser una especie manejada por el hombre, sus números a nivel global son estables por ahora. El segundo problema es el de las abejas silvestres, de las que hay más de 20.000 especies en el mundo, 1.000 solamente en España. Pese a que tenemos menos información sobre ellas, hay especies que ya casi han desaparecido, como puede ser la Bombus affinis en América, que ha pasado de ser una especie común (10% de los abejorros coleccionados en el 1900 eran de esta especie) a casi desaparecer (menos del 0.1% de los abejorros coleccionados a partir del año 2000 son de esta especie).

Muchas abejas silvestres viven en un agujero y no son más grandes que una hormiga. Un pequeño jardín con varias especies nativas que florezcan a lo largo de la temporada es todo lo que necesitan

¿Es exagerado decir que “si la abeja desapareciera del planeta, a la humanidad solo le quedarían cuatro años de vida”?
Creo que es un error exagerar así para captar la atención de la gente. Primero, porque todas las especies de abejas no van a desaparecer por ahora (algunas especies quizás, y algunas regiones pueden verse sin abejas si no mantenemos unos recursos mínimos para ellas, pero nadie contempla una desaparición global a corto y medio plazo), y segundo porque los ecosistemas son más complicados y hay que tener en cuenta que hay más polinizadores que las abejas (como otros insectos) y que hay plantas que no dependen 100% de las abejas para fructificar. Sí que hay que llamar la atención para frenar un problema muy serio antes de que vaya a más, pero se puede hacer sin caer en un catastrofismo innecesario.

¿Cuál sería la repercusión mundial de la desaparición de las abejas?
En la actualidad, ya tenemos datos que muestran que cultivos en zonas sin espacios naturales cercanos, y por tanto con menos polinizadores, sufren reducciones en la producción de hasta el 50% dependiendo del cultivo. Sabemos menos sobre el ecosistema en general, pero sí que el 80% de las plantas silvestres dependen de los polinizadores para sobrevivir.

Más allá de las medidas de las autoridades (protección de hábitats, prohibición de pesticidas, etc), ¿qué podemos hacer todos y cada uno de nosotros por ayudarlas? 
Efectivamente, la protección de habitats es lo más importante, pero las abejas son pequeñas y no necesitan grandes reservas naturales. Manteniendo la diversidad de flores autóctonas en jardines o en bordes de caminos podemos crear hábitats favorables para muchas especies de abejas. Muchas veces lo que consideramos malas hierbas son especies nativas que son un recurso vital para los polinizadores. 

Cultivar determinadas plantas las ayudan a que se alimenten, ¿en las ciudades también? Lo digo porque no he visto una abeja nunca en una ciudad como Barcelona, por ejemplo. 
Sí, sorprendentemente en las ciudades hay más diversidad de abejas de la que creemos. Piensa que muchas abejas silvestres viven solitarias en pequeños agujeros y no son más grandes que una hormiga. Para ellas un pequeño jardín con varias especies nativas que florezcan a lo largo de la temporada es todo lo que necesitan. Te invito a que mires esta galería de abejas de Barcelona: https://www.flickr.com/groups/abejas_bcn/

¿Cómo se protege a las abejas silvestres?
Básicamente lo que he dicho arriba es para las abejas silvestres, que son las que debemos proteger de verdad. Las abejas de la miel tienen problemas de salud asociados a ser una especie manejada y también las hemos de cuidar, pero las prácticas de los apicultores son lo mas importante para ello. He creado un grupo para apoyar la divulgación y la investigación en abejas solitarias. Quien tenga interés puede entrar aquí:  https://www.teaming.net/scienceforbees-cienciaparalasabejas

 



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