La ONU da la voz del alerta por la “brecha” de las emisiones

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La ONU ha dado la voz de alerta por el “bache” creciente entre las emisiones de CO2 y los objetivos del Acuerdo de París. 

En la antesala de la cumbre climática COP25 de Madrid, el Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas inglés) ha recalcado cómo la emisiones han seguido aumentando un 1,5% a lo largo de la década y cómo será necesario reducirlas un 7,6% anual hasta el 2030 para lograr que el aumento gobal de las temperaturas del planeta no superen la línea roja de 1,5 grados.

Si persiste la tendencia actual, las temperaturas subirán entre 3,2 y 3,9 grados en el siglo XXI, según el informe “Emissions Gap” presentado el martes en Ginebra, que recalca también cómo las contribuciones determinadas a nivel Nacional (NCDs) para la próxima década se quedan cortas.

 

“Necesitamos reducir la emisiones y tan rápido como sea posible en el 2020”, ha recalcado la danesa Inger Andersen, directora ejecutiva de la UNEP. “Hacen falta mayores compromisos nacionales para acelerar la transformación de nuestras sociedades y nuestras economías”.

“Tenemos que recuperar todo el tiempo perdido”, advirtió Andersen. “Si no hacemos eso, la meta de un calentamiento no superior a 1,5 grados puede quedar fuera de nuestro alcance antes del 2030”.

 “Los países no pueden esperar hasta finales del año próximo, cuando se supone que deben cerrar sus compromisos, para pasar a la acción”, agregó la economista danesa. “Tienen que hacerlo ya, al igual que las ciudades, las regiones y las empresas”.

El informe de la ONU destaca cómo 15 países del G20, responsable del 78% de las emisiones de gases invernadero, no se han comprometido aún a alcanzar la “neutralidad en carbono” en el 2050, un objetivo impulsado por la Alianza para la Ambición Climática firmada por 67 países, entre ellos Chile y España, co-anfitriones de la COP25 que arranca el 2 de diciembre en Madrid.

El informe destaca cómo las emisiones alcanzaron en el 2018 el equivalente a 55,3 gigatones de CO2. Para alinearse con los objetivos de París deberían reducirse en 15 gigatones (para un escenario de aumento máximo de dos grados de las temperaturas) o en 32 gigatones (para el escenario de 1,5 grados cosiderado por los científicos como el umbral del impacto máximo del cambion climático).