Los arándanos silvestres tienen efectos beneficiosos sobre la presión arterial y la inflamación

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Se ha demostrado que sirven para contrarrestar las comidas grasas y adelgazar.

Un puñado de arándanos silvestres al día puede reducir el impacto de una dieta alta en grasas, según una investigación llevada a cabo en Finlandia (University of Eastern Finland).

Los arándanos silvestres son más ácidos que los cultivados y se ha visto que contrarrestan los efectos nocivos del consumo excesivo de grasas. Se ha demostrado que tienen efectos beneficiosos sobre la presión arterial y la inflamación.

La inflamación es una respuesta inmunitaria natural del cuerpo inicialmente beneficiosa, pero que puede causar problemas de salud a largo plazo.

Los investigadores creen que los efectos beneficiosos de los arándanos se deben a su elevado contenido de polifenoles, un componente químico que combate la enfermedad y que está presente en mayor cantidad en los arándanos silvestres que en los cultivados.

El estudio se llevó a cabo en ratones, que fueron alimentados con una dieta alta en grasas durante tres meses. A algunos se les dio además entre un 5 y un 10 por ciento de arándanos liofilizados y luego se evaluaron los efectos en los niveles de inflamación observando las citoquinas, proteínas que desencadenan la respuesta inmune del cuerpo. Los niveles altos son un marcador de la inflamación.

Los investigadores también controlaron los niveles de glucosa en la sangre, la presión arterial y el aumento de peso. Todos estos son factores que aumentan el riesgo de enfermedades relacionadas con la obesidad.

De hecho, los ratones con una dieta alta en grasas ganaron mucho peso, sufrieron alteraciones en el nivel de glucosa, el metabolismo de las grasas, la presión arterial y la inflamación. Pero los científicos también observaron que los arándanos disminuían los efectos inflamatorios de la dieta alta en grasas e impedían que subiera la presión arterial.

“Los arándanos conllevan varios efectos beneficiosos para la salud y su consumo responde a la sabiduría tradicional”, explican los investigadores en el estudio. Los polifenoles presentes en los arándanos parecen ser la causa. En concreto, los polifenoles llamados antocianinas -que son los que dan a los arándanos su color azul- son particularmente beneficiosos. 

Un estudio previo presentado en la Sociedad Americana para la Nutrición Experimental ya aconsejaba a las personas que quieren perder peso empezar por comer arándanos y otras frutas con altos niveles de polifenoles, ya que disminuyen el número de células de grasa en el cuerpo hasta en tres cuartas partes: pueden reducir el número de células de grasa en un 73 por ciento con una dosis grande de arándanos y un 27 por ciento con la dosis más pequeña. 

Los arándanos, pues, son una gran ayuda natural para perder peso y están deliciosos.  

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