¿Qué colores favorecen el bienestar y la salud?

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Los colores tienen un impacto real e importante sobre el estado de ánimo y en consecuencia sobre el bienestar.

Además los colores nos definen, nos muestran de una determinada manera ante los demás. 

La selección de colores para paredes, techos, suelos e incluso muebles determina la personalidad del hogar. Es una cuestión que va mucho más allá de la estética, pero descubrir cuáles son los tonos auténticos de nuestro hogar no es fácil, porque hay que conjugar los gustos variados de los habitantes de la casa y equilibrarlos con las interferencias de la moda.

Además de las preferencias personales vale la pena tener en cuenta las enseñanzas de la naturaleza, la gran maestra en la combinación de texturas, colores y luces. Una de las lecciones que ofrece es que los colores cambian con la luz a lo largo del día. En la casa se debe tener muy en cuenta este aspecto para elegir colores y lámparas. Un cálido tono en la pared puede arruinarse con una iluminación fría. Actualmente existen en el mercado pinturas con texturas, lo que añade una interesante variable en la selección.

 

Otros factores a considerar son la función del espacio, la cantidad de luz natural y la dirección en que entra en la habitación, así como las horas del día en que ese espacio se utiliza más.

Conviene pintar unas cartulinas de unos 30 cm de lado y pegarlas a las paredes que deseamos colorear —o pintar trozos— para observar los efectos de la luz a lo largo del día. El tono elegido puede resultar demasiado intenso a mediodía o muy oscuro por la noche.

Acertar en la combinación de colores es importante. Al juntarse dos colores cada uno cambia su aspecto, aparece diferente a como lo haría en solitario. Un gris neutro parece cálido junto a un azul frío y frío junto a un color óxido. En general, combinar colores complementarios provoca un efecto muy dinámico a la vez que armonioso. Un verde resulta más verde junto a un rojo.

Inspirarse en la naturaleza

La naturaleza es una fuente de inspiración en la selección de combinaciones. Un buen ejercicio consiste en observar una buena foto de un paisaje natural e intentar reproducir los efectos en el hogar. Por ejemplo, a muchas personas les gustan los colores cálidos del desierto al atardecer. En este caso, podemos pintar las paredes de color arena, mientras que los muebles pueden ser del color verde grisáceo de los cactus. Algún cojín rojo o rosa ofrece el contraste de las flores en el desierto. Cada persona puede intentar reproducir el entorno natural donde se siente más a gusto.

Es importante, en cada espacio, decidir donde estará el foco o focos de atención. No podemos esperar que todo resulte igual de atrayente. La vista tiende instintivamente a buscar puntos de interés y una buena decoración la atrae allí donde se desea. Se puede buscar, por ejemplo, que la vista se dirija a una ventana con una bonita vista o a un cuadro disponiendo a su alrededor las formas, colores contrastados e iluminaciones adecuadas.

Los colores pueden hacer que un espacio encoja o crezca. Los tonos claros ensanchan las habitaciones y los oscuros o intensos las reducen. Por otra parte, cuanto más grande es una superficie más intenso resulta el color que la cubre, de lo que se deduce que los tonos llamativos deben reservarse para cubrir áreas reducidas dentro de espacios grandes.

Albert Einstein afirmó que “estando en estrecha relación la energía y la materia, no debería sorprendernos que las longitudes de onda emitidas por los colores puedan tener efectos tanto físicos como psíquicos". Dado que la percepción del color es absolutamente personal —no sólo tenemos gustos diferentes sino que vemos los colores de manera distinta— y que los colores tienen efecto sobre el cuerpo y el alma, resulta que pintar el hogar es una ocasión única para realizarse una autoterapia de larga duración.

Cualidades y usos

En realidad las cosas no son de ningún color. Es la manera como una superficie refleja la luz la que nos transmite la impresión de color y con éste nos llega un determinado tipo de energía capaz de impactar sobre nuestra mente y nuestras emociones.

COLOR

 

CUALIDADES

 

USO

ROJO

 

Incrementa la energía, pero dificulta el sueño. Se asocia con el optimismo.

 

Detalles en el salón, recibidor y comedor en las habitaciones.

AMARILLO

 

Estimula intelectualmente y favorece la comunicación.

 

Despachos, salones y en tonos claros, habitaciones infantiles o de juegos, pasillos.

AZUL

 

Relaja e induce el sueño. 

 

Habitaciones infantiles y dormitorios en general.

VERDE

 

Se asocia con el crecimiento y la acción. Tiene efecto analgésico.

 

Salón, comedor, habitaciones y cocina.

BLANCO

 

Es relajante o neutro. Refleja la luz donde hace falta. En exceso puede resultar deprimente.

 

Techo de habitaciones donde sea necesario aprovechar la luz.