Tratamiento natural y prevención del síndrome de túnel carpiano

14.11.2013
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Existen bastantes causas para que se desarrolle el síndrome del túnel carpiano, pero en la mayoría de los casos la razón es el excesivo esfuerzo rutinario de la muñeca, tratándose del segundo trastorno ocupacional más frecuente. 

Nervio afectado por la compresión en el síndrome de túnel carpiano/ ADAM

El túnel carpiano es una pequeña estructura circular localizada en la muñeca, del lado de la palma. Por ella atraviesan los vasos sanguíneos y los tendones implicados en el funcionamiento de la mano, y sobre todo el gran nervio mediano, que da sensibilidad al pulgar, el índice y el anular. 

Cuando la presión aumenta en el interior de este túnel, el nervio es a menudo la primera estructura que se resiente. Entonces aparecen síntomas como entumecimiento y hormigueo en los dedos, agarrotamiento, debilidad y dolor en toda la mano que a menudo se hacen más intensos por la noche. 

El trabajo con teclado, con  ratón y escáneres manuales resultan especialmente favorecedores de las molestias. Pero, por sorprendente que parezca, las causas no son sólo físicas: también influyen factores psicosociales, como imponer fechas de entrega draconianas o el aislamiento. 

Tratamiento natural

El tratamiento convencional se basa en la administración de antiinflamatorios, mientras que en los casos graves puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Las terapias naturales han demostrado ser la mejor opción para el tratamiento: pueden eliminar los síntomas totalmente y en algunos casos evitan la operación.

La eficacia del yoga y la acupuntura está probada en varios estudios científicos. La doctora Marian S. Garfinkel ha diseñado una serie de 11 posturas de yoga que estiran los músculos, fortalecen y equilibran las articulaciones de las extremidades superiores, con resultados curativos y preventivos.

Los masaje con aceite esencial de árnica también obtiene buenos resultados. 

Autocuidado

Los ejercicios isométricos y de estiramiento, practicados con regularidad reducen el riesgo de desarrollar el síndrome. Durante la jornada laboral o en casa se pueden realizar los siguientes ejercicios que tratan de compensar la contracción continuada al trabajar con teclados. Deben realizarse durante 4 o 5 minutos por cada hora de trabajo. 

1. Haz un puño no muy apretado con la mano derecha. Con la palma de la izquierda presiona sobre el puño, que debe mantenerse en su sitio con la muñeca recta durante cinco segundos. Después gira la mano derecha de manera que el pulgar quede hacia arriba y continúa resistiendo cinco segundos más la presión de la palma izquierda. Luego haz el mismo ejercicio cambiando el papel de las manos.

2. Extiende los brazos hacia delante y con los dedos estirados dirige alternativamente las puntas hacia arriba y hacia abajo. También con los brazos al frente estira los dedos y recógelos en puño alternativamente.  

3. El dedo pulgar se ejercita doblándolo sobre la palma durante cinco segundos. Luego se separan los dedos y se aguanta durante cinco segundos. Esto se debería repetir de cinco a diez veces con cada mano. Luego, con la ayuda de la otra mano, tira del pulgar hacia fuera y hacia atrás durante cinco segundos, y repite el ejercicio de cinco a diez veces con cada mano. 

4. El uso excesivo de las manos puede provocar que los músculos del antebrazo se tensen, incrementando la presión sobre los tendones cuando pasan a través de la muñeca. El estiramiento de dichos músculos reduce la tensión. Se ponen las manos juntas en frente del pecho, con los dedos mirando hacia arriba en una posición parecida a la de rezo. Manteniendo las palmas de las manos juntas, se elevan los codos para estirar los músculos del antebrazo durante diez segundos. Luego se aflojan las manos durante unos segundos.

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