Cuida, da brillo y color al cabello (sin química, solo con plantas)

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Los tintes naturales dan un brillo natural y refuerzan la fibra capilar, ya que no precisan de una destrucción previa de la estructura del cabello –como los tintes convencionales– para hacer que los pigmentos se fijen. Con los naturales, los colores solo cubren suavemente al cabello.

Para el cabello rubio

 

• Vara de oro (Solidago virgaurea)

Para hacer un acondicionador, se infunde un puñado de vara de oro fresca con 500ml de agua hirviendo. Se deja reposar durante 30 minutos y luego se cuela. Tras lavar y aclarar el cabello se aplica la infusión de vara de oro ya fría. Se embebe bien todo el cabello y ya no se aclara. El cabello adquirirá mucho brillo y el color rubio se intensificará.

• Manzanilla dulce (Matricaria chamomilla)

Se añade una mano llena de flores a 500 ml de agua a punto de hervir. Se deja infusionar hasta que se enfría y entonces se aplica sobre el cabello recién lavado. No hace falta aclarar. Para hacer un tinte se muelen las flores secas y se convierten en polvo. Se le añade la misma cantidad de polvo de caolín y con ayuda de algo de agua tibia se hace una pasta que se masajea en el cabello. Se deja actuar durante 30 minutos. A continuación se lava y aclara el cabello. Proporciona un torno dorado al pelo rubio. 

Para el cabello castaño

• Nogal (Juglans regia)

Las cáscaras verdes de las nueces dan buen resultado. Se toman unas 12 cucharadas de cáscara y se mezclan con 100 ml de agua y dos cucharaditas de alcohol de 40º. Se deja macerar la mezcla durante un día, se cuela y se masajea con ella el cabello lavado. Algo menos intensa será una decocción de hojas de nogal que se usa como el último agua de aclarado. El cabello mostrará un brillo intenso y bonitos matices.

• Cebolla (Allium cepa)

El agua de cebolla le da al cabello moreno-grisáceo un brillo marronáceo-dorado. Se cogen 100 g de cáscaras de cebolla (sólo la parte marrón) y se cuecen con dos tazas de agua durante 15 minutos. Luego se cuela y se guarda en un frasquito. Cada día se humedece el pelo con el líquido hasta conseguir el tono deseado.

• Gordolobo (Verbascum thapsiforme)

Las flores amarillas se pueden usar para teñir lana y para acondicionar el cabello. Para ello se hace una decocción, que se aplica fría tras el lavado y no se aclara, aportará tonos dorados a cabellos desde rubio a castaño claro. La decocción se prepara con 40 g de flores y un litro de agua (deja que hiervan a fuego lento durante 15 minutos).

Para cabello rojizo

• Hipérico (Hypericum perforatum)

Para lograr un hermoso color rojizo se toma un puñado de hojas secas y pulverizadas y se mezclan con tanta agua caliente como para conseguir hacer una pasta (aproximadamente 250 ml). Se masajea la pasta en todo el cabello y se deja actuar unos 30 minutos, luego se elimina con agua caliente con un chorro de zumo de limón. El cabello no teñido anteriormente recibirá con este tratamiento un toque rojizo muy interesante.

Para cabello negro

• Mora de morera (Morus alba) y vid (Vitis vinifera)

La decocción (40 g de bayas por litro de agua) de ambos frutos refuerzo el color y el brillo del cabello oscuro. Antiguamente se utilizaba para cubrir las canas.

Una alternativa muy sencilla consiste en preparar una infusión de 10 bolsitas de té negro en un litro de agua y dejar que se enfríe. Aplícala sobre el cabello, déjala 20-25 minutos y enjuaga. 

• Aligustre (Ligustrum vulgare)

No hay evidencias científicas, pero en China se dice que una tintura o un tónico capilar realizado con esta baya negra retrasa la aparición de las canas.

Para cabello gris plateado

• Betónica (Stachys officinalis)

La planta fresca contiene un tinte de color amarillo que no solo sirve para teñir la lana, también se puede emplear para el cabello. Un extracto concentrado hecho con plantas enteras frescas, usado tras el último aclarado, aporta luz dorada a los cabellos plateados.

• Melisa (Melissa officinalis)

La melisa retrasa el encanecimiento. Para ello se toma un puñado de melisa y se lleva a ebullición en 1 l de agua, se deja hervir durante unos minutos y luego se deja reposar. Se utiliza sobre el cabello tras el último aclarado.