Pedro Ródenas: "Lo que cura no es el medicamento, sino el propio organismo"

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Fundador y presidente de la presidente de la Sección Colegial de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Barcelona, el doctor Ródenas explica cómo cuidar la salud usando los recursos de la naturaleza. 

Si queremos conocer la evolución de las Medicinas No Convencionales (MNC) en España, nada mejor que hablar con el doctor Pedro Ródenas, médico naturista desde 1978. En 1985 puso en funcionamiento Integral, Centre Mèdic i de Salut, donde trabaja actualmente. Sus palabras son más que oportunas para aclarar muchos conceptos que se están tergiversando en la mayoría de los medios de comunicación y en internet. El doctor Ródenas tiene mucho que explicar, sobre todo, qué entendemos por salud.

Explíquenos en qué consiste la medicina naturista. ¿Qué utiliza para curar?
Primero, habría que hacer una clarificación terminológica, porque la gente confunde la homeopatía, la acupuntura, etc. Medicina solo hay una, que es la que cura al paciente. Lo que es diferente es la forma de entender a la persona y, por lo tanto, de entender el origen de la enfermedad, y el diagnóstico y el tratamiento. Esas diferencias dependen de la cultura. En Oriente entienden a la persona con conceptos como el yin y el yang y tienen la medicina tradicional china. En Suramérica, está la medicina andina. En Europa, aparte de la convencional, surgieron otras como la homepatía o la antroposófica. Son otras opciones médicas y lo que les diferencia de la convencional son varios conceptos: uno, que lo que cura no es el medicamento, sino el propio organismo, o lo que los hipocráticos llamaban vis natura medicatrix, lo que en medicina llamamos mecanismos de autorregulación y que podríamos denominar médico interno. Esa es la fuerza que actúa cuando tú te haces un corte y cicatriza sin que tengas que hacer nada. El cuerpo está diseñado para mantenerse en salud a pesar nuestro. Y eso es lo que nosotros tenemos que ayudar, esa fuerza curativa. Otra diferencia es que consideramos a la persona como una unidad, no concebimos el cuerpo dividido en partes. Por eso no podemos entender a un especialista, un médico que considere un éxito quitar un dolor de rodilla fastidiando el estómago, por ejemplo, con un antiinflamatorio. Nosotros tenemos la cosmovisión de las medicinas ancestrales de unidad, de que el organismo cura y solo hay que ayudarlo, aunque cada una usa recursos diferentes: la medicina tradicional china ayuda normalizando los canales energéticos y para ello utiliza dieta desde el punto de vista del frío-calor, yin y yang, y recursos como la acupuntura, la fitoterapia china, etc. La homeopatía estimula esa fuerza curativa con sustancias que, en dosis ponderales, medibles, produciría los síntomas que tiene esa persona, es decir, diluyendo cada vez más esa sustancia es más potente y estimula la fuerza curativa.

 

Esos mecanismos curativos de la homeopatía son difíciles de entender.
No se conocen aún, aunque la física cuántica empieza a estudiarlos, pero sí que empíricamente se sabe que funciona porque lleva siglos utilizándose y funcionando.

Si queremos mantener la salud, tenemos que cuidar lo que nos rodea porque forma parte de nosotros mismos

¿Y la medicina naturista?
Es la que yo practico, que se ha denominado también neohipocratismo porque es una vuelta a los principios hipocráticos. Es decir, ayudar a esa fuerza curativa con los mismos recursos que nos dan la vida y la mantienen: la alimentación, las plantas, la respiración, el ejercicio, el contacto con el aire, con el sol, con la luz... Y también introduce técnicas psicofísicas, mente y cuerpo. Utiliza los recursos de la propia naturaleza. Y básicamente es educadora, como la medicina china también. Intenta educar al paciente en corregir los hábitos para que no se repitan los errores. Hay quien la explica como “quitar lo que sobra y añadir lo que falta”, ordenar al paciente no solo para curar el problema actual, ya que utilizamos para sanar lo mismo que para prevenir y para mantener la salud. Pero estamos hablando de salud, y lo básico para definir la salud es definir primero la persona, para saber cómo interaccionamos con ella.

Pues empecemos por ahí, ¿cuál es el concepto de 'persona' para estas medicinas?
La idea de persona es inseparable del entorno; en realidad, del universo. Esto nos obliga a hablar del cambio de paradigma o una vuelta al paradigma ancestral. En todas las culturas ancestrales están los conceptos que se intentan recuperar desde las MNC y desde otros campos. Partimos de esa idea de que la ciencia no es un instrumento de poder que puede cambiar las cosas de la naturaleza para mejorarlas, sino que es un instrumento de conocimiento para saber cómo funciona la naturaleza y acomodarnos a sus ritmos, para aprender de ella, intentar integrarnos en ella, y no dominarla sino hacer un acto simbiótico con ella o de coevolución. Considero al ser humano como el gran cuidador, el que tiene la capacidad de cuidar todo lo que le rodea porque, al fin y al cabo, la salud es el resultado de esa interacción, del ser humano con todo lo que le rodea y consigo mismo. Einstein define muy bien a la persona, dice que “el ser humano es una parte limitada en el tiempo y en el espacio de un todo que llamamos universo. Considerarlo un ente aislado es una ilusión óptica que lo aprisiona”. Nosotros no podemos separarnos del entorno porque estamos en constante contacto con él. Y la salud es el resultado de este intercambio de la persona con el entorno. Por lo tanto, si queremos mantener la salud, tenemos que cuidar lo que nos rodea porque forma parte de nosotros mismos.[pagebreak]

Pues en nuestras ciudades estamos muy lejos de eso, ¿no?
Porque estamos en un paradigma en que creemos que nosotros podemos dominar la naturaleza. Quitamos a la naturaleza sin darnos cuenta de que, si quitamos, hemos de reponer, porque no es infinita. Hay un proverbio árabe muy conocido que expresa esta idea, que toda persona debe tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro. ¿Para qué? Para devolver la vida que le han dado, para devolver a la sociedad la formación que ha recibido y a la naturaleza lo que hemos cogido de ella. Y todo esto que parece que no está relacionado con la salud, no es así, porque la enfermedad es un mecanismo de autorregulación que tiene el propio planeta. Si el ser humano agrede a la naturaleza, esta se transforma y no tiene ningún problema. Lo que estamos eliminando es el ecosistema que el ser humano necesita para vivir. Nos estamos autodestruyendo. Nos preocupamos por el planeta pero la Tierra va a sobrevivir, lo que va a desaparecer es el ser humano si realmente no cambiamos de paradigma y entendemos que nosotros somos parte de un conjunto y que somos los grandes cuidadores. Tenemos que volver a esa idea del físico Fritjof Capra –el autor de El punto crucial– que dice que no hay que hablar de evolución sino de coevolución. El hombre no puede evolucionar solo, tiene que evolucionar con todo lo que lo rodea.

La ciencia no es un instrumento de poder que puede cambiar las cosas de la naturaleza para mejorarlas, sino que es un instrumento de conocimiento para saber cómo funciona la naturaleza y acomodarnos a sus ritmos

¿Cómo es la consulta con un médico naturista?
En realidad, no difiere mucho de la consulta convencional: hay un motivo de consulta, antecedentes, historia familiar, etc. Pero donde hay más cambios es cuando hablamos de hábitos tóxicos, preguntamos por tabaco, café, alcohol, si bebe bebidas con cola o edulcoradas, drogas no permitidas, incluso la medicación, porque está considerada como un hábito tóxico. Y hacemos mucho énfasis en los emuntorios, son las vías de eliminación del organismo. Preguntamos por la dieta, los hábitos y por el entorno, con quién vive, si está a gusto en el trabajo, si tiene hobbies, si tiene actividad física, porque todo eso tiene que ver con su salud. Acabada la historia, intentamos relacionar sus hábitos con lo que le sucede: por mucho que siga un tratamiento, si no corrige sus errores, mantendrá el problema. Tratamos a la persona, no solo el problema que tiene. A partir de ahí, al paciente se le convoca en un corto plazo con cambios importantes. Nosotros, en medicina naturista, lo que siempre hacemos es una limpieza. Para construir, primero tienes que limpiar, así que hacemos 15 días de depuración para quitarle obstáculos a esa fuerza curativa interna para que pueda actuar. Hay que intentar poner orden en el interior y, luego, en la medida de lo posible, en el exterior. Y si la persona tiene un trabajo y no lo puede cambiar, hacemos ver al paciente que puede modificar su actitud en el trabajo, seguir con la misma actividad pero viviéndola diferente. Porque la realidad objetiva no existe, nosotros la construimos. Y si en el trabajo no estamos muy a gusto, quizás podemos verlo de otra manera.

¿Y el paciente entiende fácilmente todo eso?
Son conceptos de salud que significan un esfuerzo y eso muchas veces no se quiere asumir. Por eso, a los médicos naturistas a veces nos cuesta retener a los pacientes, porque cuando se empiezan a cuestionar todo eso, pueden salir corriendo. Lo importante es negociar, que el paciente tome conciencia y que él sea sincero y vea lo que puede hacer y lo que no. Pero te puedo decir que, por mi expericiencia, todo depende del problema que se tenga. Si es algo más banal, igual no se lo plantea, pero cuando es algo serio, es capaz de hacer cualquier cosa. Por eso, yo digo que no se ha de esperar a tener algo grave para empezar a hacer cambios. Somos personas de costumbres y para el cambio nos hace falta una motivación, y en ese sentido la enfermedad puede ser esa motivación. El ochenta y pico por ciento de las enfermedades están relacionadas con los hábitos, con cómo nos relacionamos, qué comemos, respiramos, el sentido del humor con el que nos tomamos las cosas. Pero imagínate que tu salud no dependiera de ti sino de tu vecino, sería mucho peor, en cambio está en tus manos y eso te da un gran poder.

¿La sanidad, tal y como se entiende en la actualidad, cumple su función?
Debemos hablar primero de cuál es su función. La sanidad debe intentar mantener el mayor número posible de personas sanas viviendo el mayor tiempo posible. Y sí que hay gente que vive mucho tiempo, pero la cuestión más importante es cómo se vive. Si hemos de vivir a base de medicación, y de más medicación para corregir lo que la primera medicación ha estropeado, eso es un error. La sanidad está enfocada en la enfermedad y fundamentada sobre conceptos básicos erróneos. Considera que lo que cura es la medicación y no interpreta que la mejor forma de curar es volver a los orígenes, como decía Hipócrates, porque lo que previene cura. Y eso se ve en la dieta: en realidad, no hay una dieta para prevenir el cáncer, otra para el colesterol y otra para la arteriosclerosis, eso es inviable. En realidad, hay una dieta sana, que sería la mediterránea, más vegetariana, y en eso sí que hay consenso. Esto es básico.

¿Cómo debería ser la sanidad y qué otros errores está cometiendo?
La mejor sanidad es la que no necesita tantos hospitales y los médicos hacen una labor de educación en la consulta. No se entiende que haya hospitales donde los pacientes estén aparcados, donde no puedan hacer ninguna pregunta sobre su problema porque se considera que es algo engorroso para el médico, ya que este no entiende de salud, no puede transmitirle esa idea de capital de salud en los pacientes. Se atribuye la enfermedad a cosas ajenas a nosotros, por ejemplo, a los microbios, sean virus o bacterias. Según la medicina convencional, son los responsables de las enfermedades infecciosas, cuando todo el que tenga un poco de conocimiento de microbiología –y la teoría del terreno frente a la teoría microbiana la medicina naturista la tiene clarísima– sabrá que la causa de las infecciones no son ni los virus ni los microbios. Son necesarios para crear una infección, pero lo que la causa es el terreno que permite que un microbio crezca y se multiplique hasta ocasionar la infección. Nosotros somos más bacterias y microorganimos que células. Potencialmente, llevamos los microorganismos que pueden ser patológicos, pero están reducidos porque las bacterias que nos ayudan a hacer la digestión y otras muchas funciones son mayoritarias y las tienen arrinconadas. Cuando este terreno se modifica y permite que estas bacterias se multipliquen o vengan de fuera y se instalen, esa es la verdadera causa de la infección. Mientras todo el tratamiento vaya dirigido a eliminar virus y bacterias con medicamentos que deterioran más el terreno y facilitan por tanto que vuelva a haber más virus o bacterias, estamos perdiendo el tiempo. Podemos salvar vidas puntualmente y el antibiótico es útil en determinandas situaciones agudas, pero no es el camino, sino saber que el terreno es lo importante. Y la prueba de ello son los portadores, personas que llevan el virus o la bacteria y no padecen la enfermedad. No la desarrollan porque tienen un terrreno que impide que se genere la patología. La teoría microbiana es un concepto básico de la sanidad actual, que gira entorno a antibióticos y medicamentos que a la larga nos desvían del camino. Igual que los genes. Ahora resulta que todas las enfermedades son genéticas. La causa no son los genes modificados sino lo que ha hecho que un gen sano dentro del cromosoma se haya modificado. Y son factores que se conocen: químicos, físicos e incluso emocionales, y esas son las verdaderas causas.[pagebreak]

Ha hablado de la importancia de la dieta. ¿Cuál sería la dieta para mantener la salud y qué barbaridades estamos haciendo en la actualidad en cuestión de alimentación?
Estamos cometiendo una grave injusticia con la humanidad. En el mundo occidental, la primera causa de mortalidad, empezando por las cardiopatías, aterosclerosis, cáncer, diabetes, obesidad, tiene que ver con la sobrealimentación. Estamos comiendo más de lo que necesitamos en el primer mundo, y en cambio en el tercer mundo se están muriendo porque no tienen qué comer. Es una gran injusticia de nosotros con nosotros mismos. En nuestra sociedad, los grandes errores tienen que ver con la sobrealimentación, básicamente proteica y grasa. Se consume un exceso de proteínas animales, que van relacionadas con la grasa, sobre todo a partir de los 25 años, cuando el cuerpo ya está formado. La proteína es una sustancia plástica, de construcción, así que una vez que ya estamos construidos, no la necesitamos más que para reparar y mantener. Pero nosotros seguimos consumiendo la misma cantidad que cuando somos jóvenes. Sobre el exceso de grasa se divulga más, pero luego hay otras cosas, como el exceso de lácteos, que no se tienen en cuenta.

Se consume un exceso de proteínas animales, sobre todo a partir de los 25 años, cuando el cuerpo ya está formado. La proteína es una sustancia plástica, de construcción, así que, una vez que ya estamos 'construidos', no la necesitamos tanto

¿Cómo perjudican los lácteos?
No olvidemos que la leche es una suma de grasa y proteína animal, pero hay un gran márketing alrededor. Cuando hago la historia dietética de los pacientes, me asombro de la cantidad de lácteos que toma la gente y, sobre todo, los niños. En todas las comidas toman lácteos, en forma de leche, yogur o queso, así que no es de extrañar que haya niños con placas de ateroma. Además, hay un exceso de productos refinados, especialmente los azúcares. El azúcar refinado es un gran ladrón de minerales y vitaminas. Y también la sal de cocina, porque son productos químicos que no existen en la naturaleza. Aquí hay un concepto muy interesante: los humanos formamos parte de la naturaleza, no somos diferentes y hablamos el mismo lenguaje. El cuerpo entiende toda interrelacion con lo que existe en la naturaleza. Pero cuando el hombre introduce, en 20, 30 o cien años, millones de sustancias que la naturaleza no reconoce y no hablan su lenguaje, no puede deshacerse de ellas y se acumulan en el medio ambiente y en nuestro organismo, y pueden causar patologías. En la naturaleza existe la sal marina o de montaña completa, o el azúcar moreno, que es el jugo de la caña cristalizado, pero otra cosa es el azúcar blanco, que es el resultado de un proceso químico en que ha eliminado todo lo bueno y se ha dejado solo el edulcorante, la sacarosa. Para asimilar ese azúcar, el organismo tiene que ceder calcio, fósforo, vitamina C, vitamina B, sustancias que ya llevaba incorporadas y que le han quitado. Y eso descalcifica, produce caries y otros problemas de salud.

Además del azúcar, ¿qué otros alimentos deberíamos evitar?
El refinado de todos los alimentos, cereales, arroz, pan... Se les quita nutrientes que, curiosamente, luego se obliga a volver a poner: por ejemplo, a la harina blanca se le añade después hierro y otras sustancias que llevaba la harina integral. Y esto me lleva a otro tema: los cereales integrales llevan fitatos y estos inhiben la absorción del calcio, por lo tanto la gente piensa que no son buenos. Pero esto habría que leerlo de forma diferente: la inhiben porque el calcio es el mineral más abundante en la naturaleza y, si no, habría un exceso en la alimentación, el fitato regula esa cantidad. Igualmente se dice que el hierro vegetal se absorbe mucho menos que el animal, pero es que hay tanto hierro en el mundo vegetal que, si se absorbiera más, sería perjudicial. Hemos de entender a la naturaleza para entender por qué hace las cosas. No podemos ver solo la parte sin ver el conjunto, y eso es lo que hace mucho la sanidad, la medicina y la dietética. Las vitaminas, los flavonoides, etc, todo esto no existía para la ciencia hasta que lo descubrió, pero para el médico naturista existe lo que está descubierto y lo que está por descubrir porque entiende que la fruta se ha de consumir tal y como la da la naturaleza, completa y cruda. Y si la consumimos así tenemos las vitaminas y minerales descubiertos y los por descubrir de aquí a cincuenta siglos. Por eso es necesario un cambio de paradigma.

¿Y de qué pecamos por defecto? ¿Qué consumimos demasiado poco?
Se come poca verdura y fruta. La dieta ideal sería una dieta mediterránea, para mí sería la vegana, porque el concepto de comer va más allá de sentarnos en la mesa. Te puedes sentar con dos actitudes, pensar que todo lo que está alrededor tuyo está a tu servicio o creer que formas parte de un conjunto. Pensar que puedo matar un animal y comérmelo, o que puedo alimentarme respetando lo que me rodea. Y esa es una actitud delante de la vida. Si considero que me puedo alimentar sin matar un animal, porque es un ser con el que me puedo comunicar, sentir afinidad o compasión, ese respetar la vida es una filosofía de vida que yo comparto con mucha gente. Pero si se quiere comer carne y pescado, mi opinión es que no debería hacerse más de tres veces a la semana pescado dos veces carne. Y solo eventualmente carne de cerdo, embutido...

¿Cómo se afronta el cáncer desde la medicina naturista?
La prevención es básica. Revisamos los hábitos, los factores de riesgo y se intentan modificar. Cuando nos viene una persona con cáncer suele estar ya con tratamiento de quimio o radio, y lo que hacemos es un soporte a ese nivel. Eliminamos los factores de riesgo, por ejemplo, en el cáncer de mama, suprimimos los lácteos. La leche está preparada para que un ternero en un año aumente 200 kilos y se haga adulto. Y nosotros para ser adultos necesitamos 25 años. El cáncer es un crecimiento descontrolado de células, así que incorporar algo que lleva fracciones de esa proteína de factores de crecimiento no es lo más adecuado. En la dieta hay muchos factores de riesgo identificados. Ayudamos también al hígado a metabolizar toda la agresión que significa el tratamiento de quimio o radio con sustancias que se unen a los tóxicos y que ayudan a arrastarlos fuera, como pueden ser las algas chlorella o cochayuyo, que son muy quelantes. Y proteger el hígado con plantas como cardo mariano, boldo, etc. Hay plantas con efecto de disminuir el crecimiento tumoral y aumentar el sistema inmunitario, como la uña de gato y otras. Cuando el caso es muy activo, yo derivo a compañeros que son oncólogos pero que llevan años trabajando con Medicinas No Convencionales.[pagebreak]

Cada cierto tiempo se publica un informe que llega a la conclusión de que la efectividad de las MNC no está probada, que solo tienen efecto placebo, o incluso hay grupos que atacan directamente a estas medicinas. ¿Qué les respondería?
Esto está dentro de un contexto muy amplio. La homeopatía ha disparado sus ventas en detrimento de muchos medicamentos y hay muchos intereses creados. La sanidad mueve mucho dinero y, cuando estas empresas que les sirven se ven amenazadas, intentan combatir y deslegitimizar incluso de forma desleal a lo que ven como competencia.

Las críticas siempre van por el lado de que no tienen validación científica.
Pero es que la ciencia solo valida lo que conoce. Hay cosas que funcionan pero que todavía no conocemos cómo funcionan. Es válido el sistema empírico, y hay estudios científicos y serios –la homeopatía no es mi campo, pero los conozco por compañeros médicos– que han cuestionado esos supuestos estudios que la rebaten. Está demostrado que la homeopatía funciona en niños, en animales, se ha hecho experimentos en células, que no son sospechosas de que puedan ser influidas por el efecto placebo, y se ha visto que reaccionan delante de medicamentos homeopáticos. Todo eso, el que quiere buscarlo lo encuentra porque existe. Y luego tenemos la vivencia de los pacientes. Delante de eso, la ciencia tiene que ser más humilde y reconocer que hay cosas que no conoce. La ciencia de la medicina comete errores, porque no se puede hacer un estudio en homeopatía y aplicar un mismo medicamento a diferentes personas, porque la base de la homeopatía es que cada persona tiene su medicamento propio aunque la patología sea la misma, con lo cual no se puede usar la validación científica actual. El problema es que la ciencia es analítica, sabe mucho de pequeñas cosas. Pero eso es irreal, porque nada está suelto y separado, todo está en un contexto, y entonces se llega a conclusiones falsas. Esta es la paradoja del especialista, porque cada vez sabe más de menos hasta que sabrá mucho de nada. Todas las pruebas científicas están limitadas porque no contemplan el conjunto. Por ello vamos hacia una medicina integrativa, donde se coja lo mejor de cada una.

Está demostrado que la homeopatía funciona en niños y en animales, y se ha hecho experimentos en células, que reaccionan ante medicamentos homeopáticos y que no son sospechosas de que puedan ser influidas por el efecto placebo 

Un paciente que quiera optar por una Medicina No Convencional, ¿qué ha de tener en cuenta? ¿Cómo debe seleccionar al médico?
En la actualidad, hay muchos profesionales sanitarios, en concreto en medicina naturista, que trabajan y no son médicos. Y eso es un problema que ha creado la Administración. Hace 15 o 20 años esto no lo contemplaba. Yo mismo, en su momento, me cuestioné si tenía que estudiar Medicina porque en la universidad no me iban a enseñar el criterio naturista. Hay escuelas con 25 o 30 años que forman a personas no médicas en criterios naturistas y a curar con los recursos de la medicina naturista. Digo esto porque la propia Administración, que ahora quiere regularlos, ha generado que haya todos estos terapeutas. Existen y tienen derecho a vivir como todo el mundo. Entre esos terapeutas, hay gente que ha hecho un curso de un fin de semana y se pone a visitar, lo cual no me parece ético, y hay gente que se ha formado durante tres años, tiene vocación y lo hace muy bien. Y luego hay médicos que decían ser naturistas y que no tenían formación en ese campo. Por eso, la regulación es necesaria, porque te dice qué formación tiene cada uno. Yo considero que nadie tiene el patrimonio de la salud, que hasta un curandero puede curar mejor que un médico en algunos casos, y que un paciente tiene la libertad de escoger a un curandero, a un naturópata (naturista no médico) o a un médico. Lo que no es de recibo es que se engañe, que uno que no es médico quiera hacer creer que lo es. El paciente debe saber a dónde va. Y eso pasa por una regulación. Como presidente de la Sección Colegial de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, tengo la obligacion de decir que lo que no puede hacer un no médico, aunque tenga formación de medicina naturista, es un diagnóstico médico. Ni recetar, aunque sí puede revisar hábitos de salud. Normalmente un paciente suele ir a un profesional del que tiene referencias y, si no, recomiendo ir al que tenga más formación. Pero en medicina no todo es formación, también es importante que haya empatía y que se sepa transmitir esa idea de educación en salud.

Una vida dedicada a la salud

Pedro Ródenas, junto con otros seis compañeros, fue uno de los fundadores de la revista Integral, impulsados por la vocación de divulgar sobre salud. Fue miembro cofundador de la revista médica Natura Medicatrix, así como de la Asociación Española de Médicos Naturistas. En 1985 pone en marcha Integral, Centre Mèdic i de Salut, donde trabaja actualmente (www.integralcentremedic.com). En 1992 promovió y coordinó un servicio inédito en España, una mutua de medicinas y terapias no convencionales que funcionó los años 1992 y 1993. 

Desde 1998 preside la Sección Colegial de Médicos Naturistas del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona. Actualmente es Director docente de medicina naturista y profesor del Máster de Medicina Naturista y Enfermería Naturista, en el cual participan el Colegio oficial de médicos de Barcelona (COMB), el Colegio oficial de enfermería de Barcelona (COIB), la Universidad Central de Barcelona (UB) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Es autor de los libros El médico naturista opina (Editorial Océano) y Descubrir el cochayuyo, y coautor de La medicina desde otro ángulo.

 

  

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