El efecto de los colores en la salud

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Según la teoría de la cromoterapia, la luz y los colores activan diferentes procesos bioquímicos en el cuerpo humano y los órganos pueden beneficiarse de su efecto.

La teoría científica actual de la cromoterapia se basa en la acción de la luz sobre la glándula pineal, donde estimula o inhibe la secreción de determinadas hormonas y neurotransmisores. Según la cromoterapéutica, la luz y los colores activan diferentes procesos bioquímicos en el organismo. Es más, cada color actúa sobre un órgano y parte del cuerpo porque armoniza con su frecuencia vibratoria peculiar.

ROJO. Es un color muy vital. Aumenta la frecuencia cardiaca y la respiratoria, la tensión arterial y la de las fibras musculares. Potencia la voluntad, la sexualidad y la agresividad. Se emplea contra la anemia, la falta de energía y la impotencia. También ayuda a centrarse. 

NARANJA. Estimula la glándula tiroides y, por tanto, el metabolismo. El color narranja hace sentirse alegre y en estado de alerta. Se utiliza como terapia para tratar la depresión y los problemas que afectan los pulmones y los riñones. Promueve la sensación de bienestar general.

 AMARILLO. Estimula las habilidades intelectuales y físicas. Está indicado en estados de melancolía o falta de creatividad. Favorece el aprendizaje y la intuición. En el aspecto físico, ayuda en los procesos digestivos y puede usarse en el tratamiento de la artrosis.

VERDE. Es el color predominante en la naturaleza. Equilibra la energía física, calma la mente y estabiliza las emociones. Reduce la tensión arterial y produce una sensación de acogimiento. Se recomienda para recuperarse del cansancio y el estrés. Está indicado ante dolores de cabeza, úlceras y afecciones del corazón.

ÍNDIGO. Robustece el sistema inmunitario y posee efecto desintoxicante. En combinación con otras técnicas, inhibe la señal del dolor. Se emplea en visualizaciones para alcanzar estados elevados de conciencia. No es indicado para aquellas personas que tienden a aislarse.

VIOLETA. Se utiliza ante infecciones, dolor debido a la artrosis y deficiencias nutritivas. En el aspecto psíquico, refuerza la autoestima y enseña a mostrarse digno. Ayuda a controlar la irritación y también el hambre. Se emplea en todo tipo de alteraciones mentales.

BLANCO. Es el color que contiene todos los demás, por tanto afecta todos los sistemas corporales. En dosis adecuadas, fortalece, purifica y equilibra. Se emplea contra las infecciones y el dolor. Pero hay  que tener en cuenta que, utilizado en exceso (terapéuticamente o para decorar todas las paredes de la casa, por ejemplo), 
puede producir desde letargia e inhibiciones a irritabilidad.
NEGRO. Aun estando relacionado directamente con la muerte en muchas culturas, es protector, sobre todo para las personas sensibles. Promueve la empatía y la seguridad en uno mismo. A menudo se emplea en combinación con el blanco para potenciar las cualidades de ambos. Sin embargo, demasiado negro resulta abrumador.
ROSA. Resulta muy eficaz en el tratamiento de las afecciones de la piel, las inflamaciones en general y las alteraciones del sistema inmunitario, como las alergias. Es un calmante físico, mental y emocional. Puede utilizarse para tratar el miedo y despertar la compasión y el amor. Sin embargo, en exceso, puede causar abatimiento o irritabilidad.
AZUL. Estimula la voluntad y la comunicación. Es muy calmante –sobre todo a nivel emocional– y el más eficaz para tratar el insomnio. Se emplea en casos de asma, estrés, migraña e hipertensión. Tiene un completo efecto antiinflamatorio, útil en caso de artrosis y otras enfermedades dolorosas. Resuta muy recomendable para las enfermedades infantiles.
MAGENTA. Este color está conectado a las glándulas adrenales, el corazón y el sistema reproductivo. Tiene propiedades diuréticas y, a nivel psíquico, es un estabilizador emocional. Favorece los cambios hacia una mayor coherencia y sensibilidad espiritual. Elimina las actitudes desfasadas y las obsesiones.

TURQUESA. Combina los efectos del verde y el azul. Resulta calmante y purificador. Se emplea en las enfermedades que cursan con inflamación y para favorecer el sistema inmunitario. Ayuda en la curación de las heridas y las quemaduras, así como en enfermedades dermatológicas, respiratorias y metabólicas.

PÚRPURA.
La principal propiedad de la mezcla de rojo y azul es sin duda la desintoxicante. A este color se le atribuyen también capacidades analgésicas (contra el dolor de cabeza, por ejemplo), antipiréticas (hace bajar la fiebre) y somníferas (ayuda a conciliar el sueño). En el aspecto psíquico, el color púrpura ofrece autoridad, prestigio (es el color de la realeza) y también distancia. 

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